APRENDER A APRENDER

El deseo de aprender debe nacer de uno mismo para que a pesar de los fracasos iniciales se luche por conseguirlo. La motivación es el motor, la clave de toda actividad y por eso el aprendiz lucha. Debemos plantear las actividades de manera que los alumnos se vean implicados y para ellos suponga un reto. Una vez hayan aprendido a aprender, es decir, que con constancia, paciencia, fe y una pizca de talento son capaces de llevar a cabo toda tarea luego debemos mostrarle que el instinto (que es la segunda tarea que acomete el niño de la grabación) es también muy importante. Cuando ya dominamos un trabajo porque lo hemos asimilado y nuestro cuerpo y nuestra mente lo mecanizan podemos pasar a otras tareas más complejas donde los elementos nos parecerá que se ponen a nuestro servicio. Como ejemplo el vídeo muestra que la arcilla obedece al aprendiz con la condición que los gestos y la actitud sean las adecuadas.

DE LA BRÚJULA MORAL AL RADAR PERSONAL


La sociedad actual se caracteriza por los continuos cambios que se producen en todos los ámbitos y una de las áreas donde más conviene incidir es en la educación puesto que la misión de la escuela es capacitar para la inclusión de todos los individuos en la sociedad. Uno de los cambios más notables en el proceso de enseñanza-aprendizaje, aparte de las TIC, es la incorporación de las CCBB dentro del currículo escolar. Desde esta perspectiva se tienen en cuenta las capacidades de los alumnos para motivarles respecto a sus necesidades e intereses de modo que los conocimientos que se transmiten se justifican por su aplicación y utilidad. Desde la Unión Europea se han adecuado estas competencias básicas como 8 y su mayor logro ha sido que lejos de ofrecer al alumnado una brujula que les indique el buen camino les dota de un radar personal para reconocer lo que más le conviene. Este objetivo lleva a cabo a partir de tareas en grupo, fomentando la interacción, la construcción del conocimiento y el rol del profesor como guía más que autoridad absoluta. Sin menospreciar del todo metodologías tradicionales hay que reconocer que de este modo se consigue incluir a la totalidad de los alumnos ya que se prevén adaptaciones curriculares, itinerarios especiales, etc. Por otro lado, el papel del profesor ha de ser benevolente con este nuevo reto ya que todo docente debe asumir la necesidad de formarse continuamente y que la comunicación entre colegas y el trabajo en equipo, además de la innovación, son inseparables de nuestra labor docente.